Empezaremos
con aclarar que esta medida comercial se implantó para rescatar los comercios
fronterizos que se veían afectados por el famoso ‘Black Friday’ estadounidense.
El Viernes Negro es el día después del día de Acción de Gracias. Este año,
el Viernes Negro 2014 será el viernes 28 de noviembre. “Sobre la base de las
ventas del Viernes Negro del año pasado, la mayoría de los eventos del Viernes
Negro comenzarán antes de Acción de Gracias y se extenderán a más tardar a lo
largo del fin de semana del Viernes Negro y terminará en el ‘Cyber-Monday’.
Prediciéndose el resultado para éste año, la cantidad de compradores que
realizan las compras en línea se incrementó de manera constante”. Nos
relata el sitio de BlackFriday.com.
Medidas
semejantes surgen en el comercio mexicano a nivel nacional, la gran mayoría de
negocios afiliados o no a la Cámara Nacional de Comercio, estas ventas son las
que ayudan a rescatar la dolorida economía de nuestro país; no obstante
solemos dispararnos a los EEUU a comprar artículos que indiscutiblemente se podría
igualar el costo aquí en México, esto es si contamos con transporte bueno, una
visa y pasaporte internacional para cruzar libremente y disfrutar el
espectacular estrujamiento masivo para pasar casi volando a atrapar las
irrepetibles ofertas. No creo que sea bueno decir que como buenos patriotas o
nacionalistas radicalmente compremos solamente en México, pero no estaría de
más mencionarlo, puesto que solo nos quejamos de que no pasa nada bueno en México
y no hacemos ni la menor parte de un sacrificio por la patria, aunque sea
comercial el giro de nuestra acción. En los pequeños detalles radica la
grandeza del ser. Hoy me tocó ser abogado del mentado Buen Fin y se siente
bien. Las tarjetas de crédito también juegan un papel importantísimo en este
evento nacional, pues te premian con mensualidades para pagar. solo que eso es
demasiado tentador y puede llevarnos a eternizar adeudos bancarios. Aquí es
donde llegamos a la reflexión sobre la relación entre la gestión educativa y el
Buen Fin; aclarando que todo recae sobre los buenos hábitos para ahorrar.
Suena desorbitado para un alumno de primaria o secundaria pero es esencial
desarrollar esa costumbre desde tal temprano período para afianzar una costumbre
tan satisfactoria en el futuro. Los mexicanos podemos ser muy buenos en el
administrar y otros no tanto. Muchos individuos podrán asentir conmigo que
llega el Día y nosotros con el bolsillo vacío y entonces llega a mente el
último pago grande que logramos recibir y reflexionamos en la mala
administración de ese recurso monetario, que sirvió seguramente para cubrir
varias de las postergadas deudas pendientes y que nos ayudó a cubrir algún
antojito de más. Quizá nos faltó priorizar y guardar lo poquito que se pudiera.
Mamá me sigue enseñando que se puede guardar de 10 en 10 pesitos en la alcancía
y aún no he aprendido de ello. Tenemos que fortalecer nuestra voluntad a
hacerlo por nuestro propio bien, sólo así podríamos comprar ese aparato que
tanto necesitamos y hoy no se pudo costear.

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