Que los
bajacalifornianos vivimos tranquilos en nuestras ciudades ¡ESO ES FALSO!
TIJUANA, MEXICALI Y ENSENADA B.C.- Ante la ola
delincuencial que ha mantenido sumergidos a los bajacalifornianos en una
sensación de inseguridad permanente; el Presidente del Consejo Coordinador
Empresarial en Tijuana, Kurt Ignacio Honold Morales; con el respaldo del
Presidente de Coparmex Tijuana, Gilberto Fimbres Hernández y del Presidente del
Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado, Juan Manuel Hernández
Niebla; dieron a conocer en Conferencia de Prensa el siguiente posicionamiento
con el respaldo de organismos de la sociedad civil y del sector académico ante
el grave problema de seguridad pública:
| La fuerza empresarial de Ensenada |
1. Ya basta de reducirlo todo a una
guerra entre grupos de narcotraficantes por el control de la plaza que no
afecta al ciudadano común. Ya basta de decir que se están matando entre
delincuentes y que los bajacalifornianos vivimos tranquilos en nuestras
ciudades. Eso es falso y no aceptamos el que se siga redundando una y otra vez
en esa explicación que ya no es válida. El ciudadano común está padeciendo en
serio esta ola delincuencial. Lo que vivimos, va más allá del
narcotráfico. Vemos un incremento en asaltos a comercios y transeúntes, robo a
casa habitación, robo de vehículo, extorsiones. Está claro que en el país, el
crimen organizado desarrolla otro tipo de actividades delictivas que van más
allá del comercio de drogas y que afectan severamente a la ciudadanía, al turismo
las inversiones. Ya basta de echarse culpas unos a otros y como coloquialmente
se dice, “pasarse la bolita”.
2. Es un hecho que estamos siendo
golpeados por un conflicto entre grupos del crimen organizado, entonces: ¿En
dónde están las fuerzas federales?, ¿Qué están haciendo?, ¿Hay seguimiento a
una estrategia específica con plazos, medición y evaluación de resultados?, ¿Se
está desarrollando una labor de inteligencia para desarticular desde la raíz
esta guerra de cárteles o simplemente se actúa sobre la marcha? Nosotros
nos pronunciamos a favor de un mando único y coordinado por parte del Ejército,
que asuma el control y sea capaz de atacar la estructura del crimen organizado,
algo que por cuestiones legislativas vemos atorado en este momento.
3. Hemos mantenido un diálogo frontal con
los legisladores bajacalifornianos que nos representan en el Congreso de la Unión.
Consideramos de fundamental
importancia que nuestros diputados federales y senadores, pongan en el centro
de su agenda como máxima prioridad el tema de las iniciativas de reforma
a Ley de Seguridad Nacional; el Código Penal Federal; la Ley
Federal de Armas de Fuego y Explosivos y las reformas y adiciones a
nuestra Constitución en materia de seguridad pública, específicamente en el
tema del mando único y mando mixto que se trabajan actualmente en la LXIII
Legislatura. No hay tiempo que perder. Este tema no puede esperar para mañana.
Otros temas de la agenda nacional podrían quedarse en sala de espera pero este
no. Es para hoy.
4. Hacemos responsable al Congreso de la
Unión del incremento en los índices delictivos, reflejado en casi todas las entidades
del país durante los últimos meses. No es posible que estando inmersos en esta
situación de emergencia nacional, las iniciativas en materia de seguridad que
fueron presentadas desde el pasado mes de noviembre sigan estando en sala de
espera. Ya basta de estar pateando
el bote. Ya basta de tortuguismo legislativo. Hacemos un llamado a la
presidenta de la Cámara de Diputados, Guadalupe Murguía; para que se dé
celeridad a este tema. La seguridad no puede politizarse, ni someterse a
agendas electorales.
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| La fuerza empresarial de Mexicali |
5. Hemos estado en comunicación con el
gobernador del Estado Francisco Vega de Lamadrid y con las alcaldesas y
alcaldes de los distintos municipios; reconocemos el esfuerzo y reiteramos
nuestro respaldo, pero es evidente que no ha bastado y algo está fallando
en la cadena de mando. Es inocultable que hay un engranaje que no gira
adecuadamente entre el área preventiva y la procuración de justicia.
Tenemos una mano tendida, estamos aquí para apoyar, para ser propositivos, pero
también demandamos y exigimos que cada orden de gobierno, cada instancia y cada
corporación se entregue al máximo y en plenitud en esta tarea.
6. Sabemos que en esta lucha la palabra
clave es coordinación. En las reuniones que hemos tenido, nos ha quedado
claro que entre los altos mandos hay comunicación y disposición de coordinarse
e intercambiar información. El problema es que dicha coordinación no tiene un
reflejo operativo en los mandos medios o en quienes ejecutan las acciones.
Seguimos viendo recelos, desconfianza y juego de teléfono descompuesto entre
las corporaciones, sobre todo a nivel de tropa. Lo que queremos es que esa
coordinación se vea reflejada en la calle y se traduzca en resultados.
7. Necesitamos más policías y más
capacitados, con mejor entrenamiento y conocimiento, cuya labor coadyuve con
las áreas de administración y procuración de justicia. También una depuración y
evaluación constante de los encargados de brindar seguridad y justicia,
Policías preventivos, agentes ministeriales, agentes ministerio público y
personal penitenciario y que
los elementos depurados sean sustituidos de inmediato por nuevos.
8. Vemos un foco rojo en materia de
procuración de justicia y procesos penales. La policía detiene delincuentes y a
los pocos días están de nuevo en la calle. El
Poder Judicial en el Estado, debe redoblar esfuerzos para la implementación del Sistema de Justicia Penal
Acusatorio, con una
estrategia que permita superar el gran retraso que tengamos en esta
materia, y que brinde confianza a la ciudadanía. Se tiene que dar un mensaje
contundente que demuestre que en verdad se combate la corrupción y la impunidad
en el sistema de impartición de justicia, porque en este momento vemos que hay
delincuentes que se salen con la suya. Demandamos también que los Ministerios
Públicos se comprometan plenamente en la parte que les corresponde, que
integren bien las averiguaciones y que se den elementos a los jueces para poder
garantizar que los delincuentes se queden en la cárcel.
9. Urge un nuevo marco normativo
sólido, que fortalezca la acción de los tres órdenes de gobierno y brinde
certidumbre jurídica a la hora de combatir a la delincuencia. Por ello, nos
pronunciamos por apurar la aprobación de la Ley de Seguridad
Interior y la reforma a la coordinación de los cuerpos policiales. La
participación de las fuerzas armadas es una realidad con la que vivimos todos
los días y es indispensable que esté regulada y controlada por un marco
jurídico que proteja a los ciudadanos.
10. Nos
pronunciamos por ciudadanizar la seguridad pública. Recordemos que la clave del
éxito en el Operativo Tijuana en 2008, fue que todos los liderazgos ciudadanos
nos involucramos sin distingos ni intereses particulares en el tema. No se vale
arrojar la piedra y esconder la mano. Todos los ciudadanos tenemos mucho que
aportar en esta lucha. Necesitamos fortalecer la cultura de la denuncia, pero sobre
todo de la prevención. Si bien por lo crítico del momento en que vivimos, es
fundamental fortalecer el combate frontal a la delincuencia, no perdemos de
vista que la clave está en la prevención, en ir a la semilla del problema y
aquí, los ciudadanos tenemos mucho que hacer, lo mismo que las áreas
asistenciales y de desarrollo social del gobierno. Necesitamos ir a las
escuelas, a las colonias de más alto índice delictivo hablar de frente
con los jóvenes, hacerlos conscientes del problema que vivimos. Necesitamos
reforzar programas como el DARE o respaldar esfuerzos como el Club de Niños y
Niñas y las organizaciones ciudadanas dedicadas a la prevención de adicciones,
un grave problema que amenaza la vida de nuestra juventud el futuro de nuestro
estado. No podemos exigirle al gobierno si no empezamos por nuestras casas y
aquí la clave es hablar mucho con nuestros hijos, conocer a sus amigos, a sus
maestros, saber con quiénes se relacionan e intercambian información en redes
sociales, sus intereses, etc. Exhortamos también a utilizar
responsablemente el número de Emergencia 911 y Denuncia Anónima 089.
11. Hacemos
un llamado a que cada quien haga su parte y asumimos nuestra corresponsabilidad
como líderes empresariales y ciudadanos bajacalifornianos. Entendemos que todos
estamos involucrados y debemos asumir los que nos toca, pero demandamos que
nuestras autoridades prediquen con el ejemplo y agarren el toro por los
cuernos, de frente, con voluntad, sin medianías ni intereses políticos.
Es en momentos como éste, cuando debe demostrarse la fortaleza y el carácter de
un gobernante.


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