Por: Arturo Ruiz,
El Súper Cívico
Mis pasos enfilan al
mar, entre la brisa entrecierro los ojos y aprieto la mirada.Y cada diminuta
partícula de agua, me parece una flor brillante. Me desplazo entre húmedas
flores con destellos luminosos que se adhieren a mi cuerpo.
En la playa, las
nubes permanecen, pero se ha ido la brisa. Y te imagino montando a todo galope
un corcel llamado esperanza, te imagino con tus ojos llenos de sol, sonriendo a
un futuro que te pareció perdido.
Te veo más allá de
las montañas, entre volcanes y lagos, apretando el paso y la vida en pos de un
tiempo rezagado, que te espera para que lo abordes, como un vagón esperanzador
que conduce a una nueva vida.
Y sonrió porque en
sus ojos brilla la esperanza de un tiempo mejor.
Y así, como esa
evocación matinal, la cultura parece encontrarse entre la añoranza de tiempos
idos y la esperanza de mejores derroteros.
La cultura entendida
en su concepto artístico y no necesariamente en el concepto amplio que incluye
todas las expresiones de un pueblo.
La cultura inherente
al aspecto creativo, a la abstracción de lo burdo para arrebatar, o atribuir
nuevos matices a una realidad que se transforma en la mente, la voz, las manos,
la música y los lentes de los artistas.
Y ahí están, unos
pocos de ellos dando la cara, son apenas una reducida representación de todos
los que son artistas, pero su reducido número no impide que hablen de frente
con transparente elocuencia a los políticos investidos de candidatos a cargos
de representación popular.
Ahí frente a esta
clase política, los artistas dudan de sus palabras articuladas en marcos
legales, compromisos y promesas, en slogans tentadores porque evocan una
esperanza que nunca se perdió.
El intercambio de
ideas es dominado por los artistas están en su medio, saben del entorno real en
que se debaten día a día, marcan pautas hacen propuestas y dejan ir algunas
sugerencias mordaces.
Los políticos
atienden escuchan, responden como saben, con retórica, buscando recovecos y
afirmando alternativas a lo existente, al final se escuchan propuestas
concretas que pretenden hacerse compromisos:
No más improvisados
al frente de las instituciones culturales.
Apoyos para erigir un
Museo del Arte en Ensenada.
Conclusión de los
Talleres y Centro de Convenciones en el CEARTE.
Apoyo eficaz y
oportuno a las mujeres víctimas de violencia.
Reglas claras en
materia hacendaria e impositiva para el trabajo de los artistas ente el SAT.
Más apoyos concretos
consistentes en becas, promoción, edición de más eventos en espacios públicos,
apoyos en materia de salud y asistencia social a los creadores, etc, etc…
Al final, hay saludos
y advertí en los ojos y expresiones de los artistas un dejo de esperanza, quizá
las cosas puedan cambiar si ganan estos candidatos que levantan anclas en torno
a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, Jaime Bonilla al senado, Erick
el Terrible Morales y Armando Reyes a diputados.
Un dejo de esperanza,
que se erige ante una añoranza de los tiempos juveniles, de los artistas ya
mayores que recuerdan los tiempos en que la rebeldía se transformaba en
poesías, en manifiestos por la cultura, como actividad redentora de un sistema
anacrónico.
Un tiempo en donde
ellos y sus antecesores se adueñaron de muros y paredes, para transformarlos en
murales, un tiempo de exposiciones callejeras o en plazas a la vista del
pueblo. Un tiempo, en donde se podía deleitar el ánimo con un libro con olor a
tinta y papel nuevo que emerge de la imprenta.
Los más jóvenes
abrigando posibilidades de tener espacios que nunca han tenido, o que los
tienen a cuenta gotas, a causa de gobiernos y políticos soeces y brutales, a
los que solo les emociona el crecimiento de calles, edificios e industrias, así
como el repiqueteo de sus máquinas recaudadoras que saquean el bolsillo de
empresarios, trabajadores y artistas locales que con sacrificios montan sus
trabajos.
Y se van, y los veo
ya articulando letras y palabras que serán poesías o prosas de alegría o de
reclamos, los veo con sus manos capaces de transformar a la materia, con sus
ojos ante los que los colores se mezclan y adquieren formas y volúmenes
insospechados.
Los veo y sé que son
ellos los artífices de mundos paralelos, de fantasías y formas que nos son
comunes, ellos saben soñar, tiene utopías personales y van tras ellas.
Esperemos que los
políticos de MORENA, PES y PT no les fallen.
Yo por mi parte me
quede con el placer de oír palabras versadas y sabias de artistas y políticos.
Y como yo no soy más
que un simple luchador social, me quedare esperando para ver si hacemos
caravanas o si tendré que aplicar unos piquetes de ojos, hurracarranas y
patadas voladoras a quienes resulten simples demagogos… ¿O No?
PD1 (Un saludo enorme
y mi agradecimiento a los artistas y personas amantes de la cultura que
asistieron y que me permitieron compartir su mesa entre ellos a Rael Salvador,
Alfonso Arambula, del Frente de Artistas de Ensenada, Darwin Batallar y tantos
otros que se me escapan sus nombres. Y también saludo a los amigos teatreros,
pintores, músicos y escultores que no pudieron asistir.)
PD2 (En la reunión
nadie abordo la narco cultura aunque hubiese sido bueno analizar la cultura de
la muerte en estos tiempos tan violentos… ya habrá tiempo… y ocasión).

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