Es para estar sentado horas escuchando sus vivencias, tan lleno de vida después de cuatro operaciones en la cabeza y con esas ganas de vivir…
Por: Manolo Pardos Carasa
Esta serie es un
pequeño homenaje un fabuloso personaje Rubén Camacho.
Esta persona de 87 años, desde los 17 fue independiente, le conocí en mi viaje anterior.Quede para reunirme con él y por supuesto me recibió, me esperaba con sus dos manos ocupadas, en una su bastón y en la otra su cervecita que no puede faltar.
Esta persona se
movió por los ambientes de Hollywood de la época, conoció a las figuras que más
tarde llegaron a ser famosas.
Intento acudir a
la academia de flamenco que regentaba el padre de Rita Hayworth pero no
pudo por el precio de las cuotas pero se siguió moviendo por ese mundo incluso
participó en alguna película como figurante.
Su favorita era
Audrey Hephurm (y la mía la recuerdo en esa escena de desayuno con diamantes
cantando Moon River).
Pero todo cambió
cuando conoció a la que fue la mujer de su vida; su adorada Lupe, en la serie
aparece con ella y en una, siempre con una rosa roja entre todas las personas
que conoció.
No conduce pero se
compró esa joya de coche para tenerlo aparcado en su casa.
Tiene ese cuarto
donde pasa casi todo el día viviendo de sus recuerdos (es su vida).
Su ilusión es
venir a Pamplona a correr el encierro, me preguntaba si con bastón se puede
correr.
Es un libro
abierto y un placer el poder escucharle las experiencias de su vida.
Quede con visitarle la próxima vez.
Quede con visitarle la próxima vez.
Sé que me esperará
en su jardín.
Sé que estará con las manos ocupadas.
Sé que en una mano tendrá una cervecita.
Sé que en la otra tendrá otra para mí.
Sé que estará con las manos ocupadas.
Sé que en una mano tendrá una cervecita.
Sé que en la otra tendrá otra para mí.
Hasta otra amigo
me llevo algo de ti.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario